Donald Trump, ha lanzado una nueva colección de NFT titulada «Edición Mugshot», haciendo referencia a su acusación en agosto de 2023. Trump, que ha demostrado un creciente interés en la tecnología blockchain desde el final de su mandato, anunció la nueva colección, lo que generó un aumento notable en el valor de sus NFTs anteriores.

La «Edición Mugshot» ofrece diversos incentivos a los compradores, como la posibilidad de obtener recompensas, como una cena con Trump en su resort Mar-a-Lago, junto con una parte del traje que Trump llevaba en su foto de ficha policial, acompañada de una tarjeta física firmada. Algunas de las tarjetas serán ediciones únicas, mientras que otras pueden llevar la firma del propio Donald J. Trump.

Desde el final de su presidencia, Trump ha intensificado su participación en el mundo NFT, lo que ha resultado en un aumento de las ganancias de estas iniciativas. Con varias colecciones de NFT ya lanzadas, caracterizadas por tarjetas coleccionables digitales con imágenes deportivas similares a las tarjetas de béisbol tradicionales, la última colección de Trump ha generado gran interés y se agotó rápidamente.

A partir de agosto, se ha observado que la billetera criptográfica de Trump ha acumulado más de $2.8 millones en ventas de NFT. La introducción de la «Edición Mugshot» se produce en un momento cuanto menos incierto, considerando los desafíos legales de Trump y su campaña de reelección en curso. Su participación activa en la tecnología blockchain y la economía digital podría posicionarlo como un presidente potencialmente vanguardista en este ámbito, en caso de ser reelegido.

Cabe destacar que las colecciones anteriores de NFT de Trump inicialmente se vendieron a una tasa reducida de 0.1 ETH, lo que representó una disminución del 50% respecto al precio original. Sin embargo, tras el reciente anuncio de la nueva colección «Edición Mugshot», los precios de estas versiones anteriores han repuntado a más de 0.18 ETH.

La presentación de la colección «Edición Mugshot» no solo marca un paso significativo en la continua incursión del expresidente en el espacio de los activos digitales, sino que también refleja una tendencia más amplia de figuras políticas que se involucran con las tecnologías emergentes.