En un futuro donde la realidad virtual se entrelaza con el metaverso, visionarios de la innovación, como Porsche, exploran cómo fusionar sus diseños icónicos con este universo digital. Plataformas como ‘Omniverse’ de Nvidia lideran el impulso hacia el desarrollo automotriz virtual, permitiendo la creación de gemelos digitales de fábricas y la colaboración global en entornos simulados.

Y gracias a esta nueva realidad, Porsche ha revelado sus planes de aprovechar el metaverso para revolucionar el diseño de vehículos, utilizando entornos virtuales para crear y probar opciones de interiores, e incluso contempla la posibilidad de trasladar el desarrollo de vehículos a bots digitales.

Porsche Engineering, con su gama de tecnologías y modelos, vislumbra la creación de escenarios realistas en el metaverso, desde pruebas de manejo virtuales hasta la compra de automóviles deportivos Porsche representados como NFTs en la cadena de bloques. Este enfoque busca replicar la exclusividad de los modelos físicos. A medida que avanza esta transición, los fans de Porsche podrían reunirse virtualmente en eventos como ‘Cars & Coffee’ para exhibir y debatir sobre sus autos deportivos digitales.

Otro fabricante, como Kia Alemania, ya ha inaugurado su concesionario en el metaverso en la plataforma Engage, donde los visitantes pueden explorar una sala de exposición virtual, interactuar con los vehículos y revisar las áreas de servicio mediante avatares digitales, ofreciendo una experiencia inmersiva, especialmente con auriculares de realidad virtual.

Y no es de extrañar. El futuro de los concesionarios físicos no pinta muy halagüeño y según el ‘Informe Global sobre Automoción 2018’ de KPMG, que recoge la opinión de casi mil ejecutivos relacionados con el sector automovilístico y tecnologías, así como de 2.100 consumidores, entre el 30 y el 50% de estos centros físicos es posible que hayan desaparecido para 2025. Además, el 80% de los ejecutivos encuestados afirma que la única alternativa que tienen dichos establecimientos es convertirse en centros de servicio o de vehículos de segunda mano.

Sin embargo, el éxito de este cambio hacia un mundo automotriz centrado en el metaverso dependerá de la aceptación del consumidor. Aunque los entornos virtuales pueden emular la realidad, es posible que no logren replicar las experiencias dinámicas y tangibles del mundo físico.

Como señala Porsche Newsroom, «La diversión que se puede experimentar en un entorno virtual ciertamente podría ser real«. Este avance plantea la pregunta crucial sobre cómo los fans y los compradores recibirán la transición hacia un espacio automotriz cada vez más digital.