Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, ha compartido recientemente sus reflexiones sobre la inteligencia artificial (IA) y sus posibles peligros en una extensa publicación en su blog titulada «Mi tecno-optimismo». En este ensayo, Buterin aborda los debates actuales sobre el tecno-optimismo y los riesgos asociados con la IA, presentando su propia perspectiva sobre el tema.

Buterin argumenta a favor del «tecno-optimismo» alentando el entusiasmo por el progreso tecnológico, pero también destaca la importancia de evaluar cuidadosamente qué tecnologías deberían acelerarse y cuáles deberían desacelerarse. Aunque reconoce las mejoras significativas que la tecnología ha aportado a la calidad de vida, la salud y otros aspectos, expresa preocupación por los riesgos potenciales de tecnologías como la Inteligencia Artificial, que podrían plantear amenazas existenciales.

El cofundador de Ethereum propone una perspectiva alternativa llamada «aceleración defensiva» o «d/acc». Esta estrategia implica acelerar deliberadamente las tecnologías que contribuyan a la seguridad y resistencia global, mientras se limitan o ralentizan aquellas que puedan centralizar el poder o generar riesgos descontrolados.

Buterin identifica tecnologías «favorables a la defensa» que merecen ser aceleradas, como infraestructuras resilientes, herramientas para combatir pandemias, cifrado y blockchain para preservar la privacidad y descentralización, y herramientas que respalden la gobernanza democrática.

En relación con la IA avanzada, Buterin advierte sobre el aumento del autoritarismo digital y la tecnología de vigilancia totalitaria, destacando el peligro de su control por parte de gigantes tecnológicos. Aboga por una colaboración más estrecha entre la IA y los humanos, favoreciendo la mejora cognitiva sobre los sistemas autónomos para mitigar los riesgos de una toma de control de la super inteligencia.

Buterin concluye resaltando la importancia de elegir con cuidado el camino del progreso humano y aboga por una aceleración prudente y cuidadosa. Cabe mencionar que el 26 de noviembre, 18 grandes potencias mundiales firmaron un acuerdo no vinculante para avanzar en la seguridad de la IA.